jueves, 12 de septiembre de 2013

Catalanismo/Independencia/Y ahora qué



 Hace unos años no había más que un grupo pequeño de independentistas catalanes. Eran unos cuantos que cada once de septiembre se reunían en el Monument a Rafael Casanova, en Barcelona, y gritaban consignas por la independencia de Catalunya. Mi amiga Mayra me dice que en el pueblo en el que vive, Rubí, solo había unas pocos que albergaban el deseo de que Catalunya se hiciera independiente de España. Que decían no ser hispanas, sino catalanas. Y hablando en catalán, por supuesto.

Passeig de Gràcia estelado. Foto: Enrique Rivero.
Según Mayra, casada con un catalán de izquierdas, antes ser independentista era algo que se decía en voz baja. Sobre todo porque todo iba bien entre Catalunya y España. O al menos, no hacía falta pensar en una posible independencia cuando había tanto bienestar. 

Ocho años después, con la crisis llenando de agujeros los bolsillos y los futuros, este 11 de septiembre de 2013 han salido a las calles probablemente un millón de personas (entre cuatrocientos mil, según España, y un millón seiscientos mil, según Catalunya). Todos buscando la independencia de Catalunya. Hoy el periódico El País no habla al respecto de la Diada catalana;  en La Vanguardia es la noticia de primera plana. 

Un tema complicado, como siempre. Y aunque hay mucho que discutiría al independentismo catalán, lo cierto es que siempre reconozco y admiro ese deseo de apostarle a algo más fuerte que uno mismo: algo más grande y más perdurable que una pequeña -- en ocasiones mezquina-- causa personal. Yo siempre prefiero la esperanza en  una comunidad  antes que la cruda búsqueda del bien personal. Sé que es una causa difícil, pero emulando a todos los grandes pensadores, a mí lo que me gusta son las causas perdidas. Y en esta ocasión, quizás no sea tan difícil como lo pensamos. Pero ya lo dije antes, es un tema complicado, como siempre.  ¿Y ahora qué sigue?  No encuentro más opción  que seguir luchando por un bien común, no hay más. Nunca hay más que eso.      


¿O ustedes qué opinan?